Aspectos y sugerencias de nuestra comunicación en una presentación en público

Saber escuchar

  • Básico para la comprensión, la empatía, el respeto.
  • Es una habilidad indispensable para un buen comunicador, y más cuando nos dirigimos a un público.
  • Debemos estar atentos de lo que nos dicen, no pensar en otra cosa cuando nos están hablando.
  • Cuidar no estar haciendo ninguna otra cosa.
  • Terminar de escuchar las intervenciones o preguntas antes de contestar. Es común dar por supuesto que ya sabemos que nos van a decir.
  • Demostrar la escucha, no interrumpir a nuestro interlocutor.
  • Mostrar signos de escucha haciendo pequeños resúmenes si es muy largo, o asintiendo con la cabeza o con pequeños monosílabos, por ejemplo; sí.
  • Identificar nuestra escucha actual y aquellos elementos que puedan ser una barrera. Recordar que el dominio de una conversación está en quien escucha, y la virtud de escuchar exige una atención y dedicación a nuestro/s interlocutores total.

Saber preguntar

  • Hemos mencionado la importancia que tienen las preguntas. Necesitamos prepararnos tanto para las que podamos hacer como las que pueden surgir. Sin embargo, otro aspecto interesante se refiere a saber preguntar. Con ello indicamos :
  • No comenzar directamente haciendo preguntas.
  • Cuidado con hacer preguntas personalizadas, es mejor lanzarlas al aire y probar que alguien conteste o contestar nosotros.
  • Realizarlas cuando ya hemos adquirido cierto nivel de confianza.
  • Comenzar con preguntas de opinión, no cuestionables y si interesantes.
  • Prepararlas con antelación.

 Sugerencias:

  • Realizar ejercicios de dicción y vocalización con la lectura en voz alta de distintos textos /poesía, periódicos, cuentos…
  • Evitar la monotonía: cambia el ritmo según la importancia y la dificultad del tema a tratar. Matiza las palabras que quieras destacar, juega con el volumen.

Presentación público

  • Variar el ritmo, las inflexiones de voz.
  • No dejar sin fuerza los finales. Utilizar la respiración diagfragmática (llenar de aire los pulmones).
  • Prepara las preguntas: tanto las que nosotros realizamos como las que puedan surgir durante nuestra intervención.
  • Realizar una escucha activa.

No pensar que el ensayo es una pérdida de tiempo.

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